Los riesgos en general, y asociados a la visión
La epidemia del tabaco es seria, ya que mata a más de 5 millones de personas por año, de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Ocurre que fumar no sólo se asocia a fuertes limitaciones en la calidad de vida y al tabaquismo pasivo o humo de segunda mano, sino también a la pérdida de la capacidad funcional pulmonar y cardíaca, e inclusive a la pérdida de la vida.
¿Por qué? Debido a que está comprobado que inclusive aquellas personas que fumaron desde jóvenes, al dejar a los 30, 40 o 50 años de edad ganaron 10, 9 o 6 años de expectativa de vida. Cuando esto no ocurre, lamentablemente las cifras no son las mismas.
“Al encender un cigarrillo se liberan más de 4 mil productos químicos, de los cuales por lo menos 250 son dañinos, y más de 50 son cancerígenos. En el caso de la visión, estos productos químicos producen lo que llamamos ‘estrés oxidativo’, porque hay un incremento de productos de desecho de las células y una disminución de la capacidad para eliminarlos. Así, éstos se acumulan produciendo lesiones en los componentes del cristalino, y reduciendo la capacidad de reparación de esa lesión. Es por eso que se genera la opacidad del cristalino, cuadro que conocemos como catarata”, detalló el Dr. Juan Pablo Salica.
Para terminar el especialista esgrimió que se requieren medidas políticas de salud pública para prevenir la iniciación de nuevos tabaquistas, y promover la cesación.
“Como médicos de la salud visual, también debemos participar con el consejo de abandonar el hábito de fumar. Pero, más allá de eso, lo importante es que la persona que fuma encuentre la motivación necesaria para detener el consumo y busque la ayuda profesional para acompañarlo en el proceso”, completó.
Nota realizada por el Departamento de Comunicación del Hospital Austral:
https://www.hospitalaustral.edu.ar/2014/02/otra-buena-razon-para-dejar-de-fumar-se-reduce-el-riesgo-de-catarata/?fbclid=IwAR0BILTMb60EaGjJ9xa7WmWg3XDg0E_GIwebGsRZ5yoloJLHwZ1CWNl8g5Q